Coupages

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Coupages

El término Coupage procede del francés y hace alusión a la práctica de mezclar vinos de distintas características (añadas, viñedos, variedades de uva…) para conseguir un vino de mayor calidad.

Realizar un buen coupage es todo un proceso que conlleva un elevado grado de estudio y preparación durante su elaboración, por parte del enólogo, pues, por ejemplo, debe ser capaz de unificar cualidades o complementar las características de unos para tapar los defectos de otros. Estas son precisamente algunas de las ventajas de realización de esta técnica, pero existen otras dignas de destacar, como aumentar la rentabilidad de la cosecha o garantizar la reproducción de la marca en el tiempo.

El arte de coupage trata de buscar la mejor combinación de uvas posibles para conseguir un buen vino. Tradicionalmente han existido mezclas de uvas que se han utilizado a lo largo del tiempo por su buena combinación. Por ejemplo, en la zona de La Rioja la mezcla tradicional ha sido mezclar la uva tempranillo con mazuelo y graciano. En la zona de la Ribera del Duero, la uva tempranillo se ha combinado con Cabernet Sauvignon.

Existen dos tipos de coupages dependiendo de cuándo se realice. El temprano que se produce nada más terminada la fermentación (en este caso o se trata de elaborar un determinado vino que ya se ha pensado o se trata de corregir alguna carencia). Si se realiza un coupage tardío el objetivo será corregir las desviaciones producidas durante la conservación del vino en la bodega.

Por otro lado, existe un tipo de coupage en el que se no mezclan variedades de uva, sino que se refrescan combinando vinos nuevos con vinos más viejos. Esta fórmula además de aromatizar el vino le otorga una mayor durabilidad.