Finca Valeria Rosé nace bajo el sol y el carácter de la costa sur de Francia, donde el Mediterráneo dicta el ritmo del viñedo. Es un coupage de excepción que fusiona la esencia de las dos cunas del rosado francés: Provenza y Languedoc.
De la Provenza, acariciada por el viento Mistral, el vino hereda su equilibrio perfecto, una tensión vibrante y esa sutil salinidad que evoca la brisa marina y los campos de lavanda.
Por su parte, el Languedoc —tierra de contrastes entre el mar y los Pirineos— aporta fuerza y una pureza única gracias al cruce de vientos. El resultado es un vino armonioso que embotella la luz y el perfume de las hierbas aromáticas a través de sus tres variedades nobles.

