La garnacha, la uva autóctona española

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garnacha uva autóctona española

A mediados de los 80, la garnacha era una de las uvas más cultivadas en La Rioja. Gracias a su fácil cultivo, la grenache, como se denomina en Francia, era capaz de aguantar temporales y enfermedades endémicas de la vid dando una cosecha segura destinada a elaborar vinos de mesa. Precisamente estas cualidades junto con los procesos de envejecimiento muy cortos permitieron crear una reputación más que discutida.

Poco a poco la uva tempranillo fue comiendo terreno a la garnacha y hubo una época en la que su cultivo en algunas zonas era casi residual. Una variedad de uva desprestigiada durante años, que está recuperando su posición y su estatus, como la uva autóctona española que es.

La también denominada como tinta aragonesa, debido a su origen en la zona de Aragón y Cataluña, es la variedad mediterránea más cultivada en el mundo. En España se cultiva principalmente en las provincias de Zaragoza, Toledo, Navarra, La Rioja, Madrid y Tarragona. Existen diferentes variedades de garnachas: garnacha peluda, que es una mutación de la garnacha tinta, garnacha blanca, garnacha tintorera.

La garnacha tiene racimos de tamaño medio y compactos; de color rojo oscuro y morado que da lugar a vinos equilibrados, con cuerpo, poco ácidos, de poco color y elevada graduación alcohólica. Sus producciones son bajas, pero muy apreciadas por su complejidad estructural y aromática de sus vinos. Es una de las variedades de uva mejor recoge el carácter del suelo y del entorno, de tal modo que podemos encontrar toda una serie de características diferentes de la misma uva que pueden llegar a confundir a enólogos y entendidos pensando que son distintas variedades.

Es muy utilizada en coupage con otros vinos porque aporta complejidad y para vinos rosados por su frescura y frutosidad.

5 razones para beber vinos elaborados con uva garnacha

– Porque produce vinos que gustan en la actualidad: mucha fruta, sabrosos, con personalidad y buen cuerpo.
– Produce vinos rosados muy aromáticos, frescos y florales que recuerdan la frambuesa.
– Son vinos redondos y amables, con gran intensidad aromática (frutas negras muy maduras, ciruelas secas) y con buena capacidad de crianza.
– Con garnacha se pueden elaborar desde vinos jóvenes hasta vinos de guarda.
– Es conocido como el vino del “amor” por su calidez y sedosidad, favorecen el acercamiento y predisponen a una mayor intimidad.

En la actualidad los vinos elaborados con garnacha son vinos de moda. No en vano tiene su propio día internacional, el tercer viernes de septiembre y existe un concurso internacional Grenaches du Monde destinado a destacar la importancia y calidad de este tipo de vinos.

Vinos elaborados con uva garnacha: